Orígenes y evolución del oro

“Por eso he amado tus mandamientos más que el oro, y más que oro muy puro”

Salmos 119:127-128

El uso del oro data de muchos milenios.

Según los datos oficiales, el uso del mismo se data al menos desde el año 4.000 antes de Cristo.

Como no, es en Oriente Medio, en Nahal Qana, Israel, donde podemos encontrar los hallazgos más antiguos de artefactos sobre el oro.

Otros hallazgos de la misma época se han encontrado en los Balcanes, en particular en Bulgaria.

evolucion del oro
Foto vía Pattych/Wikipedia

Es curioso que los primeros hallazgos se hayan encontrado en Oriente Medio, de donde parece que luego se expandió por sus territorios limítrofes, como los Balcanes, para luego ir llegando al resto de Europa y otras partes del mundo conocido.

No es de extrañar que el mismo sea mencionado en la Biblia varias veces de manera que se presupone que el poseer el mismo es connotación de riqueza.

Como deberíamos saber, los libros e historias originales de la Biblia son mucho más antiguas que Jesucristo y están escritas desde hace mucho antes del año 0 de nuestra era.

Por supuesto que los profetas de hace milenios sabían lo que era el oro.

Sabían lo que era mucho más de lo que lo saben las gentes de ahora, las cuales piensan que es una “reliquia bárbara”.

Ahora lo que está de moda es el Bitcoin y las divisas hechas de dígitos electrónicos.

Evolución del oro y el dinero

Viendo la evolución del dinero podremos comprender bien como es la evolución de este mundo.

Sin embargo, antes seguiré hablando un poco del origen del oro.

Como podemos ver, los religiosos y poderosos de hace milenios sabían bien lo que era el oro y la importancia del mismo en su papel de ser protector del capital.

Si pensamos un poco deberíamos saber que si el oro “aparece” hace 4.000 años en forma de artefactos, es seguro que el mismo estaba presente en las sociedades desde bastante atrás.

Es decir, probablemente el oro ha estado con nosotros desde que la civilización existe, incluso en estadios muy “inferiores” de la misma.

Yo diría que más atrás que esos 4.000 años.

Los primeros elementos de oro hacen referencia a la glorificación de los mandatarios y dioses de antaño, y menos al dinero.

El dinero era importante, fuera el que fuera. Eso no lo dudemos. Sin embargo, al contrario que ahora, donde el dinero es “Dios”, otras cosas tenían una preeminencia sobre el deseo egoísta de ganar dinero a cualquier precio.

Las relaciones con nuestros dioses o reyes eran mucho más sagradas que la simple posesión de “dinero”.

Las sociedades se guiaban por otros principios.

Con el paso del tiempo el uso del oro ha ido cambiando más y mas a uno más económico y asociado a la riqueza y la belleza. En estos últimos puntos el oro guarda su relación con periodos anteriores.

El oro también era asociado a la riqueza y la belleza, pero desde un punto de vista algo diferente.

El oro fue y siempre fue el dinero de los reyes.

Una de las características fundamentales del oro es que es un activo “privado”.

Digo privado porque a diferencia de otro dinero, tal como billetes físicos o electrónicos, no puede ser inventado de la nada. Es decir, no puede volverse público en el sentido de que el oro que posee alguien puede ser devaluado así como así.

Si tienes una onza, tienes una onza.

Para conseguir otra lo más seguro es que tengas que comprarla, o excavarla, o ganarla en batalla.

No podrías hacer oro de piedra.

Eso ya lo intentaron muchos alquimistas antaño, seguramente. Creo, además, que con poco éxito.

Es por ese detalle fundamental, amén de otros, el porqué el oro se convirtió en dinero natural.

Eso fue así porque estábamos en una era algo más natural, por decirlo así.

El oro garantizaba que las transacciones debían realizarse de manera honesta.

Un mercader de Samarkanda no aceptaría un pago en papel de un comerciante italiano. Requeriría que el otro pagara en oro, algo que ambos conocían muy bien.

Es así como el oro se convirtió poco a poco en el dinero fundamental de la economía mundial.

Sin necesidad de decretos e imposiciones de ningún tipo.

Solo con su aceptamiento de manera consensual por parte de las masas.

El mismo tuvo sus periodos de crisis, como por ejemplo, el colapso del Imperio Romano de Occidente, tras el cual hubo varios siglos en los que el comercio de oro se vio bastante afectado. En este sentido, como diría el profesor Fekete, el oro se “escondió” por una buena temporada.

Mas tarde y con el optimismo que fue trayendo poco a poco el renacimiento europeo, el oro volvió a convertirse en el referente fundamental en el pujante comercio industrial.

Se me antoja que en la evolución del oro es posible que volvamos a ver algo similar a lo ocurrido al colapso del Imperio Romano: que el oro vuelva a “esconderse”.

El acumulamiento de deuda frenético hace que una salida normal del problema sea ya imposible en Occidente.

Tiempo al tiempo.

En cuanto a lo  que dije antes, sobre la evolución del oro y este mundo, hay algo bastante claro.

Para aquellos que pueden ver algo más allá de lo superficial, la evolución del dinero ha ido, con altos y bajos, desde un sistema monetario descentralizado y natural, con el oro como estandarte, en el que la propiedad privada, incluso del mismo oro, eran el elemento fundamental.

Conforme a este mundo ha ido evolucionando, se ha dado la vuelta a la tortilla, y tenemos como el oro fue desplazado en los sistemas comunistas, primero, y en las economías capitalistas, mas tarde, adoptando finalmente, todos ellos, monedas mucho menos tangibles y mas dadas a manipulación.

Evidentemente, el oro es mucho más difícil de manipular que un rublo soviético, un dólar americano o un Bitcoin, aunque muchos dicen que este último no se puede manipular. Siento no estar de acuerdo con ellos. Pero esa es otra historia.

Por lo tanto, desde un punto de vista, por decirlo así, puro, la evolución monetaria del mundo, ha ido de un sistema o medidor, justo e imparcial, a uno en el cual no hay parcialidad, y en el que un gobierno, banco central o quien saben quién, pueden cambiar el valor de una divisas de la noche a la mañana con apretar un botón.

La gente no tiene miedo a este sistema porque piensa que los gobiernos, que supuestamente están bajo la custodia del dinero, son buenos por naturaleza.

No se les ocurre pensar que podrían bien estar equivocados.

Algún día puede que algunos encuentren sus carteras denominadas en “billetes”, con saldo a cero. Ese día, el poseedor de un lingote de oro aun mantendrá su posesión, porque ese lingote no puede ser copiado por ningún banco central.

Así que es curioso que un mundo que ha pasado de tener una divisa más estable y menos dada a la manipulación, a otra menos estable e infinitamente más manipulable, piense que estamos en un sistema que evoluciona hacia la “verdad”, por decirlo así.

En todo caso, viendo la evolución de la historia monetaria yo dría que estamos evolucionando hacia la “Mentira”.

Volviendo al tema religioso mítico, no debemos olvidar que el mismo Génesis casi comienza nombrando al oro en sus primeros párrafos, tal como el 2:11.

Ya se ve ahí, que en el origen del mundo había oro, por lo que deberíamos entender que Dios creó al oro como algo “bueno”.

Lo de bueno o no bueno depende de los ojos con que miremos.

Para muchos, el oro, en todo caso, fue una maldición; mientras que para otros sea una bendición.

Sea lo que sea, lo único cierto es que es la verdadera moneda o divisa de este mundo: la natural. La que fue capaz de ser adoptada en todo el mundo, desde China a Egipto, de manera espontanea, sin cuestiones ni abusos de poder por parte de nadie. En ese sentido el oro es un material honesto y honorable.

Poco de honesto y honorable hay en el sistema monetario y económico actual.

Gracias por compartir

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