Invertir en acciones de oro o mineras

Si quieres invertir en oro hay una manera muy eficiente de la que no se habla demasiado porque la mayoría de lo que vamos a ver es sobre la compra de monedas, lingotes u onzas.

Esa manera de invertir a largo plazo en el valor del oro es mediante la compra de las acciones que se dedican a la producción o comercialización de oro y metales, de las cuáles hay muchas en los mercados anglosajones, tales como las bolsas de Canadá, Australia, Estados Unidos, Sudáfrica o Inglaterra.

Estas acciones que trabajan el oro son las conocidas en los mercados como acciones mineras y las mismas son muy populares en los países mencionados, donde tienen un público bastante fiel, denominado “gold bugs”, que suelen ser lo que defienden el Patrón Oro y el régimen de propiedad privada.

Invertir en una acción minera cuando el oro sube

Por ejemplo, vamos a ver una de las acciones mineras más clásicas de los mercados: BHP Billiton. Esta es una minera internacional que cotiza en Londres, Nueva York y Australia y que produce todo tipo de metales, incluidos oro y plata.

invertir en acciones mineras

Obviamente, cuando el precio de la onza de estos metales aumenta mucho el precio de BHP Billiton sube de manera incluso más fuerte.

Lo que es más, al ser empresas y obtener beneficios, podemos incluso cobrar dividendos anuales, que en el caso de BHP Billiton pueden rondar entre el 2 y el 4%, con lo que vemos que además de incrementar nuestro capital podemos obtener rentas importantes.

Si vemos el gráfico de largo plazo podemos observar como BHP Billiton subió mucho desde el año 2000 cuando el oro inició su mercado alcista y luego cayó junto al oro en el 2008 y en el gran mercado bajista del 2011.

Si comparamos el precio de esta gran empresa minera, una de las más grandes del mundo, veremos que el mismo coincide bastante con el del oro.

Ahora bien, no olvidemos que esta empresa minera da dividendos y si sumamos los mismos al beneficio entonces tendríamos como la rentabilidad de haber invertido en la misma sería muy superior a la del oro físico.

Lo que podemos apreciar también es que el precio de la acción se mueve de manera más violenta. Es decir, que cuando el precio sube, lo hace más que el del oro y cuando cae lo hace más rápido también, lo que nos puede dar una pista sobre la manera de invertir en este tipo de acciones y cuando.

Por ejemplo, si tenemos un gran mercado bajista en el oro, probablemente nos pague mejor el invertir en las acciones mineras, cuando las mismas estén por los suelos, mientras que si estamos en una burbuja, es posible que deberíamos tener más activos en oro físico porque la caída de las acciones será, casi con toda probabilidad, mucho más fuerte que la del metal.

¿Por qué invertir en acciones de oro o mineras?

Estas acciones son de las que mejor se comportan en los periodos de grandes crisis financieras.

Piensa en la Gran Depresión americana, por ejemplo.

Cuando Roosevelt devaluó el oro de 15 a 35 dólares la onza, las acciones mineras americanas tuvieron un rally de más del 600%. Pero esto no se quedó en el rally si no en el hecho de que esas mineras estaban dando también unos buenos beneficios por dividendo.

De hecho, esa ocasión probó ser bastante peligrosa para el oro pues todo aquel que tuviera oro físico era susceptible de persecución, habida cuenta de que el decreto de Roosevelt obligaba a entregar el oro por 15 dólares. Luego más tarde lo devaluó a 35. Uno de los robos más descarados de la historia, pero aún así a Roosevelt se le considera un buen presidente.

En verdad vivimos en un mundo decadente.

Algo parecido ocurrió en las crisis inflacionarias de los 70, con la inflación por las nubes, los mercados bursátiles en modo lateral por muchos años y con el oro y las materias primas subiendo como la espuma. Las acciones mineras también ganaron mucho en estos años, muchas de ellas de manera espectacular.

Sin embargo, lo contrario suele ocurrir cuando hay un periodo de bonanza económica muy largo, como por ejemplo, los años 50 y 60 o los 80 y 90 en los Estados Unidos, cuando el oro y las acciones mineras se encontraron con unos años muy malos.

Por lo tanto antes de invertir en acciones de oro hemos de pensar por qué queremos hacerlo y en qué ciclo de la economía nos encontramos.

La diferencia entre un caso y otro puede suponer que ganemos una fortuna o que perdamos bastante dinero, o que ganemos muy poco.

Grandes años para invertir en oro y acciones mineras a largo plazo fueron los años previos al 2000 y los posteriores a 1931.

Años muy malos para invertir en oro fueron 1955 y 1982.

¿Por qué acciones mineras y no oro?

Pues porque mientras el mundo occidental siga funcionando medianamente normal, podemos esperar que las acciones serán activos de inversión más eficientes, más que nada porque son más fáciles de vender, cambiar y gestionar y, sobre todo, porque dan dividendos cuando esas empresas mineras tienen beneficios.

El oro físico es la opción para el peor escenario, sin duda.

Lo que ocurre es que el peor escenario es tan dramático que ni siquiera teniendo oro podemos garantizar que nos vaya a servir para mucho.

Es decir, imagina que hay un crash apocalíptico y que todo el sistema fiat se ve reducido a la nada; junto a este colapsa el mercado de criptomonedas y la mayor parte de las acciones se van a cero, con la instauración de dictaduras comunistas en la mayor parte de la tierra. En un escenario así, probablemente las acciones mineras serían destruidas en su mayoría, pero también es verdad que dependiendo de donde estemos no podríamos hacer mucho uso de ese oro sin correr grave riesgo.

Tenemos que tener en cuenta que el oro físico nos puede salvar la vida, eso sí, si pensamos en que en nuestro país se va a instaurar un régimen dictatorial, en ese caso tener unas monedas nos puede comprar la salida del mismo mediante los sobornos correspondientes, mientras que si tenemos acciones mineras, de poco nos valdrán porque a lo mejor los canales de compra-vente están ya totalmente controlados por el Estado.

El ejemplo más claro de esto es un ciudadano ruso después de la Revolución. Si tenía acciones mineras de poco le valdrían a menos que pudiera salir de Rusia. Pero para salir de Rusia lo que más le hubiera valido sería tener unas monedas de oro.

He ahí el caso en el que las acciones mineras son superiores al oro físico como vehículo de inversión.

Esto demuestra que el oro es superior como divisa, como moneda suprema, que nos puede valer en las más dramáticas circunstancias.

¿En que acciones de oro invertir?

En el mundo hay muchísimas.

Solo tenemos que echar un vistazo por los mercados de Canadá o Australia para quedarnos asombrados, por no decir los Estados Unidos.

Algunas de las empresas de oro más conocidas son: la mencionada BHP Billiton, Barrick Gold, Newmont, Anglo Gold, Fresnillo, Antonfagasta, Goldcorp, Yamana, Newcrest, etcétera.

Por lo tanto, si piensas que la economía se prepara para unos años de recesiones y crisis financieras probablemente sea buena idea el comprar unas acciones mineras como parte de la cartera de inversión.

Un poco de oro físico también siempre es recomendado, por si se da el peor caso.

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